sábado, 14 de abril de 2018

Por qué La escalerita





Cada año por estas fechas me surgen muchas dudas, sobre la viabilidad de este proyecto, su continuidad, la confianza de las familias y su elección. El por qué las familias llegan a elegir este proyecto desde los 0 hasta los 6 años de edad sólo lo saben ellas ya que cada familia como cada niño y cada niña son diferentes y tienen sus propias necesidades.

No puedo evitar pensar qué es lo que nos diferencia del resto, qué ofrecemos nosotros, en qué nos distinguimos. Y es que a priori y sobre papel todos los proyectos parecen iguales así que,  ¿por qué elegir la escalerita frente a otros?
La Escalerita es tiempo y espacio para SER, para ser uno mismo.

Nunca se juzga a las familias, entendemos que cada uno educa a sus hijos con un amor tan profundo que ninguna maestra que no es madre podría comprender. Por lo que, si tienen dudas, podemos acompañarles y darles aliento pero nunca dando consejos ni lecciones.

Los niños pasan por etapas, somos conscientes de ello, pero es una consciencia real, no se trata de no poner límites, sino de hacerlo desde el respeto y la comunicación no violenta. 

Pueden tener más o menos rabietas, pueden controlar antes o después los esfínteres, pueden necesitar más o menos periodo de adaptación, pueden necesitar más o menos movimiento en su periodo de aprendizaje,…

Si un niño necesita brazos, ¿nos surge la duda de si le tendremos que coger en brazos cuando tenga 20 años?

Si un niño se tira al suelo ante una rabieta, ¿pensamos que con 30 años se tirará al suelo del supermercado cuando se enfade?

Si un niño no controla esfínteres con 2 años, ¿creemos que con 40 años no los controlará?

Todas estas dudas, que NO tenemos, no deja de ser una falta de confianza hacia los procesos evolutivos y madurativos del propio niño. Quizá por patrones que nos han venido, quizá por miedos varios o porque no nos hemos planteado tales cuestiones y simplemente hacemos sin atender al por qué de las cosas.

Si las anteriores preguntas nos parecen ridículas, ¿por qué del mismo modo no nos lo parecen otras más importantes?

Para mí, más que los espacios, que los materiales, que las rutinas o ritmos, a los cuales (evidentemente) no les quito su vital importancia; me parece fundamental acompañar a los niños desde el respeto (eso que se dice tanto y se hace tan poco).

Pero ¿por qué nosotras somos respetuosas o por qué nos consideramos así? Porque la única expectativa que tenemos de los niños que nos acompañan es que sean felices. Que fácil, ¿verdad?

¿Cómo se consigue que un niño sea feliz? Pues depende de cada niño, de forma individual y por supuesto, de forma colectiva.

¿Tenemos fórmulas mágicas? No. Tenemos herramientas, de atención plena, de inteligencia emocional, de comunicación no violenta, de la experiencia, de la formación y la autoformación, de la convicción de no tener todas las respuestas y desde el respeto y la humildad de considerar que las familias saben tanto o más que nosotras sobre sus hijos, sus emociones y sus procesos.

¿Es un lugar elitista? No, no lo es y nunca lo será. No está de moda y espero que nunca lo esté.

¿Es un lugar para crear niños competitivos? Ummmm, no hay competitividad con los demás, no hay comparaciones pero sí con uno mismo. Los que unos no sabían andar, ahora andan; los que no sabían hablar, ahora hablan; los que no sabían contar, ahora cuentan; los que no sabían trepar, ahora trepan; los que no sabían manejar sus frustraciones, ahora las manejan y podría seguir así infinito

Pero ¡¡¿entonces?!!

Yo no tengo las respuestas.

Yo sé que cuando un niño llora, tenemos brazos para cogerle, no juzgarle, acompañarle sin evitar el llanto y sin potenciarlo. Acogiendo que ese sentimiento es tan válido como cualquier otro.

Sé que cuando tienen sueño, duermen; cuando tienen hambre, comen.

También que cuando viven un periodo sensible tienen a su disposición materiales y espacios donde poder potenciar cada una de sus inteligencias múltiples, sean cuales sean, sin coartarlas ni condicionarlas.

Sé que cada uno tiene la adaptación que necesita, que se les trata como iguales, que ayudamos a resolver cuando no tienen herramientas y dejamos que resuelvan cuando ya las tienen.

Que aprenden a vivir en un sesgo de la sociedad donde cada uno es diferente pero no por ello ni mejor ni peor. No les comparamos y no se comparan, no hay competitividad  pero sí mucha comprensión entre ellos y hacia ellos.

Que las puertas están abiertas, que somos transparentes, que estamos en continua formación y crecimiento y que somos parte de la sociedad que les rodea.

Entonces, ¿La Escalerita somos las maestras? Por suerte no, seguramente las haya mucho mejores. Quizá… ¿una línea pedagógica? No, sería fácil de imitar y nos limitaría el poder de decisión de lo que es mejor en cada momento y no nos dejaría actuar libremente. ¡Ya sé, ya sé!, es el espacio. Simplemente no.

Sabéis entonces ¿qué es lo mejor de la escalerita? Pues sin lugar a dudas, las familias que nos acompañan. La gente viene y va, busca su lugar pero quien ha permanecido este tiempo aquí, a nuestro lado, apostando por nosotras y dándonos todo lo que está en su mano. Sí, eso es muy importante para nosotras, más de lo que nadie se imagina. Pero, ¿por qué es importante para los niños?

Pues es lo más importante porque las familias se preocupan tanto por este espacio que se ha creado, que dan lo mejor de sí mismas para que sigamos adelante y sus hijos puedan continuar a nuestro lado todo el tiempo que se pueda. Porque entienden la educación del mismo modo que nosotras y por lo tanto se ha creado un sentimiento de amistad, de coherencia, de comprensión, de compañerismo entre los niños que da gusto verles jugar, dialogar, aprender, enseñar, discutir, resolver y crecer.

¿Se puede crecer en un lugar mejor? Una comunidad creada por todos y cada uno de los miembros de la misma. Donde maestras y familias son amigos, donde los niños son comprendidos por las maestras y las maestras acogidas y acompañadas por las familias, donde todos los eslabones de esta cadena son comprendidos, respetados y agradecidos.

Tengo cada vez más claro que La Escalerita no es un lugar para todos, cada uno tiene y sigue un modelo educativo y busca algo que siga la misma línea y sea afín. La Escalerita es solo para unos pocos, para aquellos que buscan que sus hijos crezcan desarrollando todas su potencialidades pero sin presiones, sin juicios, sin prisas, sin agobio. 

La Escalerita es un gran familia donde sentirse acogido, mimado, respetado, alentado y no solo si eres pequeño, también si eres adulto.

No queremos descuidar ningún aprendizaje, sino justo lo contrario, de trabajarlos de tal manera que puedan llegar a ser personas completas sin dejar de ser ellos mismos.

Soy madre, y quiero lo mejor para mis hijos. Si no creyera que La Escalerita fuese el mejor de los sitios en el que pueden estar, no irían. Y al igual que yo, supongo que el resto de las familias. Si me preguntáis a mí por qué mis hijos van a La Escalerita os contestaría que tengo la certeza y la confianza de que no existe en el mundo ningún lugar mejor para ellos. Sus amigos, sus maestras, sus espacios y su espacio, y por supuesto SU LIBERTAD…

Como ya he dicho en algún otro post, La Escalerita es un espacio para ser FELIZ

** De nuevo, gracias a todos los que de nuevo habéis apostado este año por La Escalerita y por supuesto, a todos los que nos apoyáis y con tanto cariño nos habéis acompañado y nos acompañáis en nuestra andadura **

martes, 20 de marzo de 2018

CRECIMIENTO


Han pasado ya tres años desde que La Escalerita comenzara su andadura. Y en estos tres años todo ha crecido. Han crecido los niños. Ha crecido el espacio. Han crecido las familias. Hemos crecido las maestras. Y sobre todo, ha crecido nuestra satisfacción por el camino recorrido, por los obstáculos superados y por el trabajo hecho con ilusión, vocación y profesionalidad a partes iguales.

En La Escalerita seguimos creyendo firmemente que el programa de aprendizaje lo lleva cada niño en su interior y son ellos quienes marcan nuestro trabajo día a día. Un trabajo que se basa en una actitud de respeto hacia las pequeñas personas que nos confían sus mamás y sus papás. Porque esa actitud es la clave para alcanzar la autonomía, el equilibrio emocional, la autoestima y el crecimiento de personas libres, críticas, justas, compasivas y honestas. Pequeñas personas que no pierden su innata curiosidad por el funcionamiento del mundo que les rodea, del mundo en el que están inmersos y del que son presente y serán futuro.

Y para conocer más a fondo la identidad de nuestro modelo educativo os remitimos a la entrada que compartimos con en junio de 2017.

martes, 9 de enero de 2018

Feliz año 2018

Estamos en 2018, que cosas…

¿Quién me iba a decir a mí que tantas cosas me iban a pasar? Tantas cosas y tanto trabajo, que ya no hay tiempo de actualizar el blog, no hay tiempo de hacer una nueva web más atractiva y vistosa, no hay tiempo de subir fotos de niños preciosísimos haciendo cosas maravillosas, no hay tiempo siquiera de hacer dichas fotos en las que todos son muy felices creciendo con nosotras, …




Pero hay algo para lo que siempre debe haber tiempo, y ese algo es, dar las gracias. Porque parece que siempre se da por hecho y no es así. Quiero dar las gracias porque esta es una buena forma de trasmitir lo feliz que me siento de trabajar en La Escalerita.

No me cansaré de repetir lo maravillosas que son las familias que acuden a La Escalerita (las que están físicamente y las que están dándonos todo su apoyo y cariño hasta que nuestros caminos se vuelvan a juntar), la ilusión que ponen a todo lo que hacen, las ganas de ayudar, de hacer, de crecer, de SER!!.



Cuando el día se te tuerce, llegas a casa y “casualmente” tienes un was de alguna mamá o papá del cole y al leerlo sientes que la energía te vuelve, y las ganas de seguir dando lo mejor de ti, de crecer y hacer las cosas como crees que debes hacerlas.

Una muy buena amiga me dijo hace poco, “lo que Juan dice de Pedro, dice más de Juan que de Pedro” y creo que eso les pasa a las familias del cole, que cuando describen el cole, se describen a ellas mismas. Describen que siempre están ahí para nosotras, que nos tienen en mente hasta en vacaciones, que nos dan todo y les parece poco, que se puede confiar totalmente en ellas, que a cualquier hora y en cualquier momento, que siempre tienen una sonrisa amorosa para regalarnos, … 

Algunas creen que nos dan demasiado poco o que lo que nos dan no tiene mucho valor, pero están equivocadas, si no fuera por todas y cada una de ellas y lo que nos dan, La Escalerita probablemente no existiría o no sería lo que es, y lo que es ya no se puede describir en pocas palabras. Lo que es, ya solo se siente.



Los enanitos del bosque, este año han vuelto a pasar por el cole. No quiero entrar en lo material, quiero tener y sentir algo que va más allá, algo puramente emocional y tan solo poder llegar a vislumbrar La preparación, la sorpresa, la ilusión, el cariño que estos enanitos han puesto en hacernos llegar un regalo muy especial.  Un regalo que disfrutarán los niños del cole, pero no os creáis, las maestras… mucho más!!



No quiero aburriros más, solamente daros las gracias por dejarme ser parte de todo esto. Sí, hay mucho trabajo, hay muchos proyectos… pero sobretodo sigue habiendo mucha ilusión y muchas ganas de que el cole siga siendo mi hogar, el de mis hijos y el de todo aquel que sienta que este es su sitio.

Un abrazo y feliz año!

miércoles, 28 de junio de 2017

Que es la Escalerita

La Escalerita es un lugar donde cada uno crece a su ritmo, tanto los adultos como los pequeños. No hay prisa pero no hay pausa.

Parece que al hablar de una escuela libre hablamos del tiempo que en una escuela tradicional pasarían en el recreo, una pérdida de tiempo y por tanto una pérdida de conocimientos imprescindibles para su crecimiento. Pero NADA MÁS LEJOS DE LA REALIDAD, más bien es lo contrario.

En La Escalerita puedes SER TÚ MISMO, tenemos tiempo para ti, para cuidarte, para acompañarte, para dormirte en brazos, para darte de comer o ayudarte a que lo hagas solo, para enseñarte a leer o a trepar, para enseñarte los números o a atarte el peto o los zapatos... En definitiva, para que recibas todo aquello que necesitas.

Da igual que el niño sea precoz o inmaduro, todos tienen su espacio y su ritmo, y lo respetamos. Cada alumno elige por sí mismo el material que prefiere en cada momento. Así, sin ellos saberlo, están eligiendo el más apropiado para su edad madurativa. Por eso en esta escuela no hay comparaciones, ni evaluaciones, ni notas. No hay listos ni tontos, hay niños que prefieren jugar con las letras y otros, con los números. Y ese “no juicio” también se traslada a ellos.  Todos se consideran listos porque empiezan y acaban el trabajo que emprenden y ese trabajo es perfecto en sí mismo, de ahí que su autoestima y sus ganas de querer seguir aprendiendo suban como la espuma.



Las edades están mezcladas y mientras los mayores quieren ayudar a los pequeños, los pequeños quieren imitar a los mayores, crecer y sentirse importantes. Quieren  aprender lo que los mayores ya saben y así, sin darse cuenta, van madurando.
Las matemáticas y la lectoescritura las trabajamos de una forma experiencial, jugando con una amplia variedad de materiales y guiando a los niños por sus propios intereses. Así, nace su curiosidad por estas materias y lejos de aprenderlas de una forma sistemática siguiendo pasos, las aprenden desde la comprensión verdadera y por tanto obtienen competencias reales en las mismas. De ahí surgieron los talleres para adultos, para que padres y maestros puedan trabajar como nosotras, dotando de herramientas a los niños que no han podido venir a nuestra escuela y van demasiado deprisa o demasiado despacio para el sistema educativo establecido actualmente.

No tenemos psicomotricidad, tenemos una sala con trapecios, columpios, toboganes, barras de equilibrio, balancines… Resulta mucho más efectivo que obligar a los niños a saltar a la pata coja cuando aún no están preparados para hacerlo y luego evaluarlos negativamente.

El almuerzo es compartido. Comen mientras charlan, ríen y comparten lo que en la mesa se pone, como harían en casa. Es un momento de reunión, de encuentro, de puesta en común, de compartir…

Y después, ¡¡al patio!! Bien abrigados si hace frio o con petos de lluvia y botas de agua si hay charcos, puesto que la clase de biología se da al aire libre. Descubren insectos, plantas, animales, árboles. Dan de comer a los gorriones, ven cómo las abejas van a las flores de las tomateras que hay plantadas, cómo los escarabajos se esconden debajo de alguna maceta o cómo las arañas tejen unas telas que se hacen visibles cuando se llenan de rocío…



¿En qué área llegarán poco preparados a primaria? Creemos y estamos demostrando que en todas llegan sobradamente preparados.

Y puesto que cada uno tiene su ritmo, y así debe ser, cada uno se siente único y especial. No hay juicio en cuanto a cuándo debe dejar el pañal, o cuándo dejará el chupete o cuándo aprenderá los colores. Todos terminan haciéndolo por sí mismos a una edad razonable.

En La Escalerita, todos los niños son queridos por igual porque no importa si empezaron a andar a los 9 meses o a los 20, eso no les hace ni mejores ni peores. Lo que les hace felices y por tanto buenas personas es haber recibido comprensión, atención y cariño, haber disfrutado de actividades sanas y juegos estimulantes para su aprendizaje y haber puesto en práctica todas aquellas virtudes y habilidades que queremos que imiten a medida que avanza su desarrollo.

Los niños deben crecer con unos valores adecuados, que se practiquen en casa y en la escuela cada día. Valores que también les ayuden a tenerse en cuenta a ellos mismos. Son lo más importante, viven en la etapa del EGOCENTRISMO y por lo tanto debe ser así, debemos escucharlos, comprenderlos y acompañarles en sus sentimientos, fijando al mismo tiempo  límites naturales y consecuentes.

Y por último, pero no por ello menos importante, un eje fundamental de nuestra escuela:  LAS FAMILIAS. Son personas cultas, formadas en diversos ámbitos y disciplinas de las ciencias y las letras, pero sobretodo son personas muy dispuestas y muy coherentes con sus ideas y con la forma en que quieren que sus hijos crezcan.
Todas son maravillosas y todas aportan su ENORME granito de arena. Hace unos meses, una mamá médico preparó de forma gratuita para las familias y las maestras un taller sobre atragantamiento y rcp. Otra organizó un espacio de crianza para que las familias compartieran experiencias e inquietudes. Gracias al ofrecimiento de otras familias también hemos aprendido muchas cosas sobre alimentación, ¡incluso canciones en italiano! Nos ayudan a hacer ciertos papeleos y gestiones, a plantar árboles, a cuidar el huerto...

Y qué decir de la fiesta de fin de curso… No hay palabras que puedan describir tanto agradecimiento.




LA ESCALERITA está llena de semillas. Por eso LA ESCALERITA es un lugar perfecto para crecer FELIZ y aprender a SER.

Por cierto, ¿os habíamos contado ya que ya tenemos lista de espera? Siiiiii, en septiembre tendremos el cole lleno (si no surge ningún imprevisto) :) 

Gracias a tod@s por haber hecho viable nuestra pequeña GRAN Escalerita!

miércoles, 5 de abril de 2017

Conejo de Pascua 2017

Para terminar el trimestre ha venido a visitarnos el Conejo de Pascua, pero como ya somos muchos, el cole se nos quedaba pequeño y nos fuimos a pasar la mañana al PRAE (dejamos pendiente una entrada aparte para contaros más cositas sobre este espacio y sobre las ideas que tenemos en el horno!!).

Jugamos, leímos cuentos, jugamos más, celebramos un cumpleaños, almorzamos y después de contar el cuento del Conejo de Pascua, empezamos a buscar y buscar a ver qué había escondido el conejo...




Fue un momento precioso, por suerte los papás, mamás, abuelos y abuelas de los niños pudieron acompañarles, por lo que pudieron ver sus caras de ilusión en primera persona, y es que quién no se emociona con ellos!!


Las caras de los papás y mamás viendo felices a sus niños tampoco tienen precio!! 😉

El espacio no ha podido acompañar mejor a esta experiencia...





Creo que puedo decir sin miedo a equivocarme que disfrutaron tanto los niños como los mayores!!




 
Algunas sorpresas se resistieron pero si algo hemos aprendido, es que cuando las cosas se hacen con compañía, son más divertidas!!









Compartir momentos y experiencias, siempre hace el camino más llevadero, a pesar de los baches, las desilusiones, y las dificultades que nos encontremos, por eso estamos tan agradecidas de tener familias tan estupendas como las que tenemos, que nos acompañan y nos apoyan en cada paso que damos, en cada intento... a veces nos vemos tan arropadas, que sentimos que nos acompañaríais al fin del mundo, y no os imagináis lo bonito y lo bien que sienta sentirse así cuando a veces el viento no sopla en la dirección que deseas!


Estamos seguras de que ellos empiezan a entender lo importante y bonito que es tener a alguien que nos acompañe en el camino, por eso, siempre buscan vivir mil y una aventuras juntos, por eso se acompañan a cada rincón, y por eso se buscan para jugar, para compartir, para vivir y sentir cada instante como nosotros hemos ido olvidando hacer... ¡qué bueno tenerles tan cerca! ¡qué bueno poder aprender de ellos!

domingo, 11 de diciembre de 2016

¿Por qué talleres de matemáticas para adultos?

Contextualización de los Talleres


Hoy en día hay demasiada información y desinformación sobre los niños y su educación. Hay autores para cada modelo educativo y libros que apoyan cualquier tipo de conducta para su enseñanza y educación.

Si La Escalerita decidió ser una escuela libre es porque pensamos que es bueno tener información y formación en diferentes pedagogías (principalmente respetuosas con el niño y sus procesos) pero no dejamos que ninguno de ellas sea la que dirija nuestra tarea puesto que pensamos que cada niño es único y no todos tienen las mismas curiosidades o necesidades en los mismos momentos cronológicos de su vida.

Pensar como pensaban algunos autores que un niño no estará preparado hasta los 7 años para la lectoescritura o al contrario, pensar como otros que un niño antes de saber hablar ya es capaz de leer, es algo muy pretencioso e intervencionista. Nosotras estamos seguras que cada niño, en su propio contexto podrá desarrollarse en cada una de las áreas del conocimiento por sí mismo tan solo preparando su entorno con materiales y estímulos adecuados.

Al igual que nosotras (Las maestras de La Escalerita) no sabemos de medicina, ni de arquitectura ni de otras muchas profesiones ni disciplinas; entendemos que muchas familias no comprendan de cómo funciona la educación hoy en día ni de las diferentes pedagogías que las componen y que muchas de ellas confundan la Educación Libre con el “recreo” y piensen que es una pérdida de tiempo dejarles jugar todo el rato.



De ahí nuestra necesidad de que comprendan que en el juego libre es dónde realmente se desarrollan y desarrollan habilidades únicas que no llegan a través de ninguna otra actividad. Y es por esto que decidimos empezar a mostrar como trabajamos aquellas áreas del currículo que más importancia tienen en la escuela tradicional.

Creemos que demostrando como los niños aprenderán las matemáticas y posteriormente la lectoescritura, de una forma significativa y de mayor calidad respetando a cada niño individualmente, quedará demostrado que su paso por una escuela libre sólo aportará beneficios en su desarrollo integral sin descuidar la parte cognitiva del mismo.

Taller de Infantil

Comenzamos este taller echando un vistazo a los libros de texto y cómo se aprende en la escuela tradicional. Con algunos ejemplos y actividades que ponemos a los niños de infantil y nosotros no sabríamos resolver satisfactoriamente. Desde el primer momento se intenta que cada participante se meta en la piel de los niños.

La siguiente actividad es cambiar a un sistema de numeración muy similar y ver las dificultades que tenemos como adultos para comprenderlo. Viendo otro claro ejemplo de lo que los niños pueden sentir al aprender el nuestro.

Y antes de mostrar materiales cambiamos también la base y dejamos de usar el sistema decimal, porque inconscientemente al preguntar a un adulto cuánto son 2+3 nos va a contestar 5 sin apenas pensarlo, pero si cambiamos a base 8 donde no existe ni el 8 ni el 9, pues 4+4 ya no son 8 porque el 8 no existe, 4+4 son 10 (es un poco difícil de entender sobre el papel pero vivencialmente se comprende muy bien) y ahora que mentalmente no sabemos resolver las operaciones porque nos ha cambiado la base deberemos recurrir a los dedos o al material que se presenta. Y justo en ese momento todos los participantes comenzaran a jugar y usar el material que tienen a su disposición.

Cuando no podemos resolver mentalmente comenzamos a seguir los procesos que los niños siguen al aprender y por tanto volvemos a meternos en su piel.
Se intenta que en todo momento la imaginación, creatividad e interés de los participantes desemboque en la creación de nuevos materiales o en un cambio de mirada o mentalidad sobre este área. Uno de los participantes de un taller anterior dijo “es que mire donde mire solo veo matemáticas”  y es que se abre todo un mundo de posibilidades de juego, de hecho han creado en casa su propio rincón de las matemáticas.


Muchos de los materiales que se muestran son Montessori pero lo fundamental no es como los mostraba ella o la calidad de los mismos. Es ver dónde está realmente el niño madurativamente y en cuanto a intereses y poder acompañarle con nuestra imaginación, creatividad y materiales que en el taller se presentan o con otros que les ayuden adecuada y respetuosamente a la consecución de los ítems que ellos mismos se ponen.

En conclusión, el taller de infantil muestra materiales, pero lo más importante es situarse en la piel de los más pequeños para poder acompañarles sin dejar que nuestras pretensiones, miedos o prejuicios hagan mella en ellos. Otra mamá a la que no le gustaban las matemáticas me decía que su hija no mostraba interés por ellas, pero sí por la lectoescritura. Al finalizar el taller me escribió para decirme que su hija (al igual que ella) estaban ya muy interesadas en esta área y que estaban creando materiales, divirtiéndose y aprendiendo juntas.


Es por esto que nos parece un taller fundamental para todas aquellas personas que saben matemáticas y necesitan recursos para presentar a los más pequeños; también es fundamental para los que no saben matemáticas, para que las aprendan y les pierdan el miedo e incluso se diviertan con ellas; fundamental es también para quien piensa que no van a llegar a primaria realmente preparados cognitivamente y para quién piensa que sí que van a llegar y sobradamente preparados.
Es un taller imprescindible para todas y todos.

Taller de primaria


Este taller es mucho más concreto, es para ayudar a familias cuyos hij@s están en primaria o para maestr@s que quieren obtener recursos para hacer de sus matemáticas unas matemáticas más manipulativas y accesibles.

Gran parte de los materiales mostrados son Montessori, pero al igual que en el taller de infantil no es importante el material en sí sino la posibilidad de llegar a los niños a través de la verdadera comprensión de las operaciones que a diario realizan.

Trabajamos los principales contenidos que en primaria se trabajan, y por cada contenido se presentan varios materiales. Cada participante pasará por 3 puntos el primero es la comprensión de la operación que vamos a realizar. (Ej. ¿Qué significa dividir? Significa separar en partes iguales una totalidad. ¿Cómo podemos hacer esto manipulativamente? Materiales y formas que se te ocurren). El segundo paso será realizar varias operaciones (divisiones en este ejemplo) con sus respectivas peculiaridades (tiene resto o no lo tiene, coger la primera cifra del dividendo o las dos primeras, etc) y el tercer paso es saberlo trasladar al papel para que podamos apoyar a los niños que acuden a una escuela tradicional.

Es decir, vamos a darles recursos que les ayuden, no se trata de darles una forma diferente de trabajar, vamos a darles una forma diferente de aprender que puedan entender y trasladar fácilmente a sus actividades diarias en la escuela.


Las actividades que en el taller realizamos están sacadas de los libros de texto de primaria, de este modo obtendremos recursos reales para la realización de las actividades que nuestros peques realizan pero también podemos desarrollar la imaginación buscando materiales, adaptando los que hay o inventando otros nuevos.


Este taller sirve para dotar de herramientas a niños y adultos para que su paso a secundaria sea realmente satisfactorio puesto que si en primaria no hemos comprendido realmente y no hemos manipulado las matemáticas, si solamente hemos aprendido pasos secuenciados para la resolución de problemas y operaciones, al llegar a secundaria se perderán con el paso a unas matemáticas más abstractas y esto será debido a que no conocen las matemáticas concretas. Llegado este punto dirán “las matemáticas no se me dan bien, mejor me voy por letras porque no valgo para otra cosa”.


Nuestra finalidad es que cada uno elija su itinerario por sus gustos y preferencias reales no por una serie de frustraciones que hemos acumulado en nuestra infancia.

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