viernes, 18 de octubre de 2019

Talleres y Practicas de Comunicación No Violenta


¡¡Hola de nuevo!!,

Estoy encantada de poder compartir con vosotros una formación y talleres de prácticas que me resultan esenciales para una relación satisfactoria con nuestros hijos, con nuestros iguales e incluso con nosotros mismos.

Es una herramienta, que lejos de darnos una norma a la cual ajustarnos y sentirnos frustrados si no nos funciona, lo que nos da es la libertad de poder ser nosotros mismos, cuidándonos y cuidando a los demás. Sin forzar conductas, procedimientos o el propio lenguaje y por supuesto, sin fórmulas mágicas.

Tocará trabajar para ser nosotros mismos, saber qué sentimos, saber qué queremos y simplemente, ponerlo en práctica de forma natural, sin presiones, sin pretensiones y sin frustración.

Nos cuestionaremos el rol de “buenos padres” y partiremos de que los hijos y nosotros aprendemos a “ser humanos”. Esto lleva a ver a los hijos como iguales en su humanidad a aceptarles tal y como son, a desapegarnos de la idea de cual es el hijo/a que yo tengo en mi cabeza como debe ser y abandonaremos la certeza de saber qué es lo que les conviene y que mi obligación es que aprenda y se dé cuenta.
Los hijos desde que nacen ya están aprendiendo con el solo hecho de estar y relacionarse con nosotros. Se trata de una relación no de educación.

Desde CNV nos planteamos una relación diferente a la basada en premios y castigos y proponemos afrontar la resolución de conflictos desde el cuidado de las necesidades de todos creando un espacio respetuoso para relación.

Estamos habituadas a que al conocer este modelo se diga que no es fácil. Por eso está la propuesta de compartir esta herramienta en un espacio en el que podamos escucharnos, expresarnos, mostrar nuestra vulnerabilidad  y reconectar con la ayuda del grupo cuando un desencuentro nos separa de las personas que más queremos.

Para conseguir todo esto hay 2 propuestas diferentes pero complementarias.

Por una parte, se creará un grupo de formación y prácticas con Ana Garcillán. Pedagoga y experta en atención temprana, formada en CNV y con amplia experiencia impartiendo talleres y formaciones de estas temáticas.

Los talleres que Ana impartirá se dividirán en una sesión de 2 horas cada uno con un precio de 125€, 175€ si viene la pareja (precio por las 5 sesiones). Siendo requisito necesario la adquisición del compromiso de pago de los 5 talleres incluso si no se puede venir por alguna causa.

Por otra parte, se realizarán talleres complementarios con los que poder seguir practicando, resolviendo dudas, ampliando experiencias, compartiendo, escuchando y siendo escuchado ya que cuanto más lo practiquemos, más sencillo será integrarlo en nuestra vida y en nuestro día a día.

En estos talleres se trabajaran cuestiones básicas de CNV como son: los pensamientos vs la observación, los sentiemientos, las necesidades, las estrategias y la petición.

Estos últimos talleres complementarios los llevará a cabo Rocío Collado, directora y maestra de La Escalerita. Serán talleres de 2 horas de duración cada uno, con un precio de 1oo€, 150€ si viene la pareja (las 5 sesiones). Siendo requisito necesario la adquisición del compromiso de pago de los 5 talleres incluso si no se puede venir por alguna causa.

Se puede acudir a cada uno de los bloques de talleres por separado o a ambos a la vez. Es decir, solo a los de Ana, solo a los de Rocío o a ambos.


PROGRAMA

TALLER 1. Rocío

Diferencia entre pensamientos y observación. Casos prácticos y juegos

TALLER 1. Ana Garcillan

Presentación del modelo de CNV. Qué me separa de mis hijos, cómo me gustaría relacionarme con ellos. Herramientas para conseguirlo. Dinámicas y tiempo para practicar.

TALLER 2. Rocío Collado

Sentimientos y falsos sentimientos. Recursos para trabajarlos. Dinámicas y actividades.

TALLER 2. Ana Garcillan

La escucha como herramienta para la conexión. Cómo escuchar y reflejar lo escuchado. Cómo acompañar a mis hijos profundizando en sus emociones. Dinámicas y tiempo para practicar.

TALLER 3. Rocío Collado

Necesidades. Qué es una necesidad y qué no lo es. Casos prácticos, dinámicas y actividades.

TALLER 3. Ana Garcillan

La alternativa al “muy bien” reconocimiento y agradecimiento como expresión honesta. La búsqueda de las necesidades y la estrategia/ acción como alternativas al castigo. Dinámicas y tiempo para practicar.

TALLER 4. Rocío Collado

Estrategias para cubrir necesidades. ¿Se pueden cubrir nuestras necesidades cuidando las de los demás? ¿Es siempre necesario? Escuchas, dinámicas, puesta en práctica.

TALLER 4. Ana Garcillan

La petición sin exigencia. Los límites. Dinámicas y tiempo para practicar.

TALLER 5. Rocío Collado

Petición. ¿Cómo se elabora? ¿Qué debemos tener en cuenta? Ejemplos, prácticas y creación de un diario CNV.

TALLER 5. Ana Garcillán

La rabia como herramienta de expresión y cómo transformarla y cómo acoger la rabia de mis hijos. Dinámicas y tiempo para practicar.

Los talleres se impartirán de 17h a 19h en las siguientes fechas:

Taller 1. Rocío à 25 de Octubre.
Taller 2. Rocío à 8 de Noviembre.
Taller 1. Anaà 22 de Noviembre.
Taller 3. Rocío à 13 de Diciembre.
Taller 2. Anaà 17 de Diciembre.
Taller 4. Rocío à 31 de Enero.
Taller 3. Anaà 21 de Febrero.
Taller 5. Rocío à 6 de Marzo.
Taller 4. Anaà 20 de Marzo.
Taller 5. Anaà 17 de Abril.

Posibilidad de abrir grupos de mañana para los talleres de Rocío y de ampliación de fechas  para la realización de talleres de Ana y Rocío en AMPAS, Escuelas, Otros…








domingo, 1 de septiembre de 2019

Educar para las Emociones




Hola a todos!!

Aquí estamos de nuevo, con la vuelta al cole comienzan nuevas ideas, proyectos, aventuras…

Esta vez os proponemos talleres basados en Comunicación no Violenta (CNV), donde aprender a gestionar las emociones, canalizarlas y aprovechar lo que nos ofrecen para sentirnos felices con nosotros mismos y con los demás.

Saber expresar lo que nos sucede y recibir un trato empático a la vez que sabemos escuchar al otro ofreciendo ese mismo trato es crucial para poder relacionarnos entre las personas de forma satisfactoria.

Actuamos desde el convencimiento de que es necesario aprender estas técnicas desde edades tempranas ya que somos más receptivos y podemos cambiar ciertos patrones de conductas a otros más saludables.

Nuestra propuesta inicial es hace talleres familiares ya que es un núcleo fuerte de relaciones para posteriormente poder trabajar en otros ámbitos.

Cada taller consta de 18 sesiones, 6 sesiones para trabajar con niños, 6 sesiones con sus padres correspondientes y las últimas 6 para trabajar en conjunto. Se irán alternando dichas sesiones para poder ir poniéndolas en práctica desde el primer día.

Desde La Escalerita ofrecemos estos talleres totalmente prácticos, dinámicos y llenos de juegos y actividades lúdicas. Únicos en Valladolid y con resultados sorprendentes:

·        Familias de niños de 6 a 9 años.
o   Solo los niños. Lunes de 17 a 18h. Lunes: 9 y 23 de septiembre; 7 y 21 de octubre y 4 y 18 de noviembre.
o   Solo adultos. Miércoles de 17 a 18h. Miercoles: 11 y 25 de septiembre; 9 y 23 de octubre y 6 y 20 de noviembre.
o   Adultos y niños. Viernes de 17 a 18h. Viernes: 13 y 27 de septiembre; 11 y 25 de octubre y 8 y 22 de noviembre.

·        Familias de niños de 10 a 13 años.
o   Solo los niños. Lunes de 18:30 a 19:30h. Lunes: 9 y 23 de septiembre; 7 y 21 de octubre y 4 y 18 de noviembre.
o   Solo adultos. Miércoles de 18:30 a 19:30h. Miercoles: 11 y 25 de septiembre; 9 y 23 de octubre y 6 y 20 de noviembre.
o   Adultos y niños. Viernes de 18:30 a 19:30h. Viernes: 13 y 27 de septiembre; 11 y 25 de octubre y 8 y 22 de noviembre.

·         Familias de niños de 13 años en adelante: Según demanda.

Estos talleres se realizarán en La Escalerita, sede CNV de la provincia de Valladolid, situada en C/Pisuerga 23. Arroyo de la Encomienda.

El precio por taller (las 18 sesiones), es de 200€. Todo el material está incluido en el precio. También incluye consultas online durante los 2 meses posteriores a la finalización de dichos talleres.

Estos talleres se pueden solicitar para realizarlos a través de AMPAS, asociaciones, etc y realizarlos en otras localidades si fuese necesario.

Para cualquier duda pónganse en contacto con nosotras a través del mail: alaescalerita@gmail.com

Muchísimas gracias por ayudarnos a difundir.



sábado, 14 de abril de 2018

Por qué La escalerita





Cada año por estas fechas me surgen muchas dudas, sobre la viabilidad de este proyecto, su continuidad, la confianza de las familias y su elección. El por qué las familias llegan a elegir este proyecto desde los 0 hasta los 6 años de edad sólo lo saben ellas ya que cada familia como cada niño y cada niña son diferentes y tienen sus propias necesidades.

No puedo evitar pensar qué es lo que nos diferencia del resto, qué ofrecemos nosotros, en qué nos distinguimos. Y es que a priori y sobre papel todos los proyectos parecen iguales así que,  ¿por qué elegir la escalerita frente a otros?
La Escalerita es tiempo y espacio para SER, para ser uno mismo.

Nunca se juzga a las familias, entendemos que cada uno educa a sus hijos con un amor tan profundo que ninguna maestra que no es madre podría comprender. Por lo que, si tienen dudas, podemos acompañarles y darles aliento pero nunca dando consejos ni lecciones.

Los niños pasan por etapas, somos conscientes de ello, pero es una consciencia real, no se trata de no poner límites, sino de hacerlo desde el respeto y la comunicación no violenta. 

Pueden tener más o menos rabietas, pueden controlar antes o después los esfínteres, pueden necesitar más o menos periodo de adaptación, pueden necesitar más o menos movimiento en su periodo de aprendizaje,…

Si un niño necesita brazos, ¿nos surge la duda de si le tendremos que coger en brazos cuando tenga 20 años?

Si un niño se tira al suelo ante una rabieta, ¿pensamos que con 30 años se tirará al suelo del supermercado cuando se enfade?

Si un niño no controla esfínteres con 2 años, ¿creemos que con 40 años no los controlará?

Todas estas dudas, que NO tenemos, no deja de ser una falta de confianza hacia los procesos evolutivos y madurativos del propio niño. Quizá por patrones que nos han venido, quizá por miedos varios o porque no nos hemos planteado tales cuestiones y simplemente hacemos sin atender al por qué de las cosas.

Si las anteriores preguntas nos parecen ridículas, ¿por qué del mismo modo no nos lo parecen otras más importantes?

Para mí, más que los espacios, que los materiales, que las rutinas o ritmos, a los cuales (evidentemente) no les quito su vital importancia; me parece fundamental acompañar a los niños desde el respeto (eso que se dice tanto y se hace tan poco).

Pero ¿por qué nosotras somos respetuosas o por qué nos consideramos así? Porque la única expectativa que tenemos de los niños que nos acompañan es que sean felices. Que fácil, ¿verdad?

¿Cómo se consigue que un niño sea feliz? Pues depende de cada niño, de forma individual y por supuesto, de forma colectiva.

¿Tenemos fórmulas mágicas? No. Tenemos herramientas, de atención plena, de inteligencia emocional, de comunicación no violenta, de la experiencia, de la formación y la autoformación, de la convicción de no tener todas las respuestas y desde el respeto y la humildad de considerar que las familias saben tanto o más que nosotras sobre sus hijos, sus emociones y sus procesos.

¿Es un lugar elitista? No, no lo es y nunca lo será. No está de moda y espero que nunca lo esté.

¿Es un lugar para crear niños competitivos? Ummmm, no hay competitividad con los demás, no hay comparaciones pero sí con uno mismo. Los que unos no sabían andar, ahora andan; los que no sabían hablar, ahora hablan; los que no sabían contar, ahora cuentan; los que no sabían trepar, ahora trepan; los que no sabían manejar sus frustraciones, ahora las manejan y podría seguir así infinito

Pero ¡¡¿entonces?!!

Yo no tengo las respuestas.

Yo sé que cuando un niño llora, tenemos brazos para cogerle, no juzgarle, acompañarle sin evitar el llanto y sin potenciarlo. Acogiendo que ese sentimiento es tan válido como cualquier otro.

Sé que cuando tienen sueño, duermen; cuando tienen hambre, comen.

También que cuando viven un periodo sensible tienen a su disposición materiales y espacios donde poder potenciar cada una de sus inteligencias múltiples, sean cuales sean, sin coartarlas ni condicionarlas.

Sé que cada uno tiene la adaptación que necesita, que se les trata como iguales, que ayudamos a resolver cuando no tienen herramientas y dejamos que resuelvan cuando ya las tienen.

Que aprenden a vivir en un sesgo de la sociedad donde cada uno es diferente pero no por ello ni mejor ni peor. No les comparamos y no se comparan, no hay competitividad  pero sí mucha comprensión entre ellos y hacia ellos.

Que las puertas están abiertas, que somos transparentes, que estamos en continua formación y crecimiento y que somos parte de la sociedad que les rodea.

Entonces, ¿La Escalerita somos las maestras? Por suerte no, seguramente las haya mucho mejores. Quizá… ¿una línea pedagógica? No, sería fácil de imitar y nos limitaría el poder de decisión de lo que es mejor en cada momento y no nos dejaría actuar libremente. ¡Ya sé, ya sé!, es el espacio. Simplemente no.

Sabéis entonces ¿qué es lo mejor de la escalerita? Pues sin lugar a dudas, las familias que nos acompañan. La gente viene y va, busca su lugar pero quien ha permanecido este tiempo aquí, a nuestro lado, apostando por nosotras y dándonos todo lo que está en su mano. Sí, eso es muy importante para nosotras, más de lo que nadie se imagina. Pero, ¿por qué es importante para los niños?

Pues es lo más importante porque las familias se preocupan tanto por este espacio que se ha creado, que dan lo mejor de sí mismas para que sigamos adelante y sus hijos puedan continuar a nuestro lado todo el tiempo que se pueda. Porque entienden la educación del mismo modo que nosotras y por lo tanto se ha creado un sentimiento de amistad, de coherencia, de comprensión, de compañerismo entre los niños que da gusto verles jugar, dialogar, aprender, enseñar, discutir, resolver y crecer.

¿Se puede crecer en un lugar mejor? Una comunidad creada por todos y cada uno de los miembros de la misma. Donde maestras y familias son amigos, donde los niños son comprendidos por las maestras y las maestras acogidas y acompañadas por las familias, donde todos los eslabones de esta cadena son comprendidos, respetados y agradecidos.

Tengo cada vez más claro que La Escalerita no es un lugar para todos, cada uno tiene y sigue un modelo educativo y busca algo que siga la misma línea y sea afín. La Escalerita es solo para unos pocos, para aquellos que buscan que sus hijos crezcan desarrollando todas su potencialidades pero sin presiones, sin juicios, sin prisas, sin agobio. 

La Escalerita es un gran familia donde sentirse acogido, mimado, respetado, alentado y no solo si eres pequeño, también si eres adulto.

No queremos descuidar ningún aprendizaje, sino justo lo contrario, de trabajarlos de tal manera que puedan llegar a ser personas completas sin dejar de ser ellos mismos.

Soy madre, y quiero lo mejor para mis hijos. Si no creyera que La Escalerita fuese el mejor de los sitios en el que pueden estar, no irían. Y al igual que yo, supongo que el resto de las familias. Si me preguntáis a mí por qué mis hijos van a La Escalerita os contestaría que tengo la certeza y la confianza de que no existe en el mundo ningún lugar mejor para ellos. Sus amigos, sus maestras, sus espacios y su espacio, y por supuesto SU LIBERTAD…

Como ya he dicho en algún otro post, La Escalerita es un espacio para ser FELIZ

** De nuevo, gracias a todos los que de nuevo habéis apostado este año por La Escalerita y por supuesto, a todos los que nos apoyáis y con tanto cariño nos habéis acompañado y nos acompañáis en nuestra andadura **

martes, 20 de marzo de 2018

CRECIMIENTO


Han pasado ya tres años desde que La Escalerita comenzara su andadura. Y en estos tres años todo ha crecido. Han crecido los niños. Ha crecido el espacio. Han crecido las familias. Hemos crecido las maestras. Y sobre todo, ha crecido nuestra satisfacción por el camino recorrido, por los obstáculos superados y por el trabajo hecho con ilusión, vocación y profesionalidad a partes iguales.

En La Escalerita seguimos creyendo firmemente que el programa de aprendizaje lo lleva cada niño en su interior y son ellos quienes marcan nuestro trabajo día a día. Un trabajo que se basa en una actitud de respeto hacia las pequeñas personas que nos confían sus mamás y sus papás. Porque esa actitud es la clave para alcanzar la autonomía, el equilibrio emocional, la autoestima y el crecimiento de personas libres, críticas, justas, compasivas y honestas. Pequeñas personas que no pierden su innata curiosidad por el funcionamiento del mundo que les rodea, del mundo en el que están inmersos y del que son presente y serán futuro.

Y para conocer más a fondo la identidad de nuestro modelo educativo os remitimos a la entrada que compartimos con en junio de 2017.

martes, 9 de enero de 2018

Feliz año 2018

Estamos en 2018, que cosas…

¿Quién me iba a decir a mí que tantas cosas me iban a pasar? Tantas cosas y tanto trabajo, que ya no hay tiempo de actualizar el blog, no hay tiempo de hacer una nueva web más atractiva y vistosa, no hay tiempo de subir fotos de niños preciosísimos haciendo cosas maravillosas, no hay tiempo siquiera de hacer dichas fotos en las que todos son muy felices creciendo con nosotras, …




Pero hay algo para lo que siempre debe haber tiempo, y ese algo es, dar las gracias. Porque parece que siempre se da por hecho y no es así. Quiero dar las gracias porque esta es una buena forma de trasmitir lo feliz que me siento de trabajar en La Escalerita.

No me cansaré de repetir lo maravillosas que son las familias que acuden a La Escalerita (las que están físicamente y las que están dándonos todo su apoyo y cariño hasta que nuestros caminos se vuelvan a juntar), la ilusión que ponen a todo lo que hacen, las ganas de ayudar, de hacer, de crecer, de SER!!.



Cuando el día se te tuerce, llegas a casa y “casualmente” tienes un was de alguna mamá o papá del cole y al leerlo sientes que la energía te vuelve, y las ganas de seguir dando lo mejor de ti, de crecer y hacer las cosas como crees que debes hacerlas.

Una muy buena amiga me dijo hace poco, “lo que Juan dice de Pedro, dice más de Juan que de Pedro” y creo que eso les pasa a las familias del cole, que cuando describen el cole, se describen a ellas mismas. Describen que siempre están ahí para nosotras, que nos tienen en mente hasta en vacaciones, que nos dan todo y les parece poco, que se puede confiar totalmente en ellas, que a cualquier hora y en cualquier momento, que siempre tienen una sonrisa amorosa para regalarnos, … 

Algunas creen que nos dan demasiado poco o que lo que nos dan no tiene mucho valor, pero están equivocadas, si no fuera por todas y cada una de ellas y lo que nos dan, La Escalerita probablemente no existiría o no sería lo que es, y lo que es ya no se puede describir en pocas palabras. Lo que es, ya solo se siente.



Los enanitos del bosque, este año han vuelto a pasar por el cole. No quiero entrar en lo material, quiero tener y sentir algo que va más allá, algo puramente emocional y tan solo poder llegar a vislumbrar La preparación, la sorpresa, la ilusión, el cariño que estos enanitos han puesto en hacernos llegar un regalo muy especial.  Un regalo que disfrutarán los niños del cole, pero no os creáis, las maestras… mucho más!!



No quiero aburriros más, solamente daros las gracias por dejarme ser parte de todo esto. Sí, hay mucho trabajo, hay muchos proyectos… pero sobretodo sigue habiendo mucha ilusión y muchas ganas de que el cole siga siendo mi hogar, el de mis hijos y el de todo aquel que sienta que este es su sitio.

Un abrazo y feliz año!

miércoles, 28 de junio de 2017

Que es la Escalerita

La Escalerita es un lugar donde cada uno crece a su ritmo, tanto los adultos como los pequeños. No hay prisa pero no hay pausa.

Parece que al hablar de una escuela libre hablamos del tiempo que en una escuela tradicional pasarían en el recreo, una pérdida de tiempo y por tanto una pérdida de conocimientos imprescindibles para su crecimiento. Pero NADA MÁS LEJOS DE LA REALIDAD, más bien es lo contrario.

En La Escalerita puedes SER TÚ MISMO, tenemos tiempo para ti, para cuidarte, para acompañarte, para dormirte en brazos, para darte de comer o ayudarte a que lo hagas solo, para enseñarte a leer o a trepar, para enseñarte los números o a atarte el peto o los zapatos... En definitiva, para que recibas todo aquello que necesitas.

Da igual que el niño sea precoz o inmaduro, todos tienen su espacio y su ritmo, y lo respetamos. Cada alumno elige por sí mismo el material que prefiere en cada momento. Así, sin ellos saberlo, están eligiendo el más apropiado para su edad madurativa. Por eso en esta escuela no hay comparaciones, ni evaluaciones, ni notas. No hay listos ni tontos, hay niños que prefieren jugar con las letras y otros, con los números. Y ese “no juicio” también se traslada a ellos.  Todos se consideran listos porque empiezan y acaban el trabajo que emprenden y ese trabajo es perfecto en sí mismo, de ahí que su autoestima y sus ganas de querer seguir aprendiendo suban como la espuma.



Las edades están mezcladas y mientras los mayores quieren ayudar a los pequeños, los pequeños quieren imitar a los mayores, crecer y sentirse importantes. Quieren  aprender lo que los mayores ya saben y así, sin darse cuenta, van madurando.
Las matemáticas y la lectoescritura las trabajamos de una forma experiencial, jugando con una amplia variedad de materiales y guiando a los niños por sus propios intereses. Así, nace su curiosidad por estas materias y lejos de aprenderlas de una forma sistemática siguiendo pasos, las aprenden desde la comprensión verdadera y por tanto obtienen competencias reales en las mismas. De ahí surgieron los talleres para adultos, para que padres y maestros puedan trabajar como nosotras, dotando de herramientas a los niños que no han podido venir a nuestra escuela y van demasiado deprisa o demasiado despacio para el sistema educativo establecido actualmente.

No tenemos psicomotricidad, tenemos una sala con trapecios, columpios, toboganes, barras de equilibrio, balancines… Resulta mucho más efectivo que obligar a los niños a saltar a la pata coja cuando aún no están preparados para hacerlo y luego evaluarlos negativamente.

El almuerzo es compartido. Comen mientras charlan, ríen y comparten lo que en la mesa se pone, como harían en casa. Es un momento de reunión, de encuentro, de puesta en común, de compartir…

Y después, ¡¡al patio!! Bien abrigados si hace frio o con petos de lluvia y botas de agua si hay charcos, puesto que la clase de biología se da al aire libre. Descubren insectos, plantas, animales, árboles. Dan de comer a los gorriones, ven cómo las abejas van a las flores de las tomateras que hay plantadas, cómo los escarabajos se esconden debajo de alguna maceta o cómo las arañas tejen unas telas que se hacen visibles cuando se llenan de rocío…



¿En qué área llegarán poco preparados a primaria? Creemos y estamos demostrando que en todas llegan sobradamente preparados.

Y puesto que cada uno tiene su ritmo, y así debe ser, cada uno se siente único y especial. No hay juicio en cuanto a cuándo debe dejar el pañal, o cuándo dejará el chupete o cuándo aprenderá los colores. Todos terminan haciéndolo por sí mismos a una edad razonable.

En La Escalerita, todos los niños son queridos por igual porque no importa si empezaron a andar a los 9 meses o a los 20, eso no les hace ni mejores ni peores. Lo que les hace felices y por tanto buenas personas es haber recibido comprensión, atención y cariño, haber disfrutado de actividades sanas y juegos estimulantes para su aprendizaje y haber puesto en práctica todas aquellas virtudes y habilidades que queremos que imiten a medida que avanza su desarrollo.

Los niños deben crecer con unos valores adecuados, que se practiquen en casa y en la escuela cada día. Valores que también les ayuden a tenerse en cuenta a ellos mismos. Son lo más importante, viven en la etapa del EGOCENTRISMO y por lo tanto debe ser así, debemos escucharlos, comprenderlos y acompañarles en sus sentimientos, fijando al mismo tiempo  límites naturales y consecuentes.

Y por último, pero no por ello menos importante, un eje fundamental de nuestra escuela:  LAS FAMILIAS. Son personas cultas, formadas en diversos ámbitos y disciplinas de las ciencias y las letras, pero sobretodo son personas muy dispuestas y muy coherentes con sus ideas y con la forma en que quieren que sus hijos crezcan.
Todas son maravillosas y todas aportan su ENORME granito de arena. Hace unos meses, una mamá médico preparó de forma gratuita para las familias y las maestras un taller sobre atragantamiento y rcp. Otra organizó un espacio de crianza para que las familias compartieran experiencias e inquietudes. Gracias al ofrecimiento de otras familias también hemos aprendido muchas cosas sobre alimentación, ¡incluso canciones en italiano! Nos ayudan a hacer ciertos papeleos y gestiones, a plantar árboles, a cuidar el huerto...

Y qué decir de la fiesta de fin de curso… No hay palabras que puedan describir tanto agradecimiento.




LA ESCALERITA está llena de semillas. Por eso LA ESCALERITA es un lugar perfecto para crecer FELIZ y aprender a SER.

Por cierto, ¿os habíamos contado ya que ya tenemos lista de espera? Siiiiii, en septiembre tendremos el cole lleno (si no surge ningún imprevisto) :) 

Gracias a tod@s por haber hecho viable nuestra pequeña GRAN Escalerita!
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